Concurso: Tu opinión nos importa 2016 | Voces y alaridos

Por Antonio López

Santiago College

Hace unas semanas, Fox News twiteó dos imágenes, encabezadas por el texto: “Fotos de Obama en túnica musulmana prueban profundos vínculos con la fe”. Bastaron un par de minutos para que un usuario corrigiera que no se trataba de una “túnica musulmana”, sino de una tradicional keniana, y que lo único que estaba siendo probado eran las raíces del Presidente.

Y es que vivimos en la era de Internet. La información ya no es propiedad de los medios sino de los individuos, y cualquiera puede corregir a una gran cadena si se le place. Cada persona es tanto un receptor constante como un emisor confiable. Hoy, un movimiento racial entero puede gestarse a partir de grabaciones de celulares, como sucedió en Oakland el 2009.

Considerando esto, cabe preguntarse qué rol tienen los medios oficiales de comunicación en una sociedad digitalizada. Y la respuesta es simple: deben transmitir la seguridad de la que no es capaz la red. Que es contrario a lo que hizo Fox News.

El periodismo tiene la enorme tarea de informar sobre temas relevantes. Un gran ejemplo de esto es la investigación del Boston Herald sobre los casos de pedofilia por parte de la Iglesia el año 2002, resurgida gracias a la reciente película Spotlight, que muestra lo épico del proceso como sólo sabe hacerlo Hollywood. De dudosa calidad artística, sus galardones se deben más que nada a su temática: idealiza un periodismo serio, crítico y relevante. Un periodismo escaso en esta era.

Las características de este periodismo son principalmente tres. Primero, debe filtrar y jerarquizar la información. Sin duda, Internet representa una sobrecarga de información; en él, el nuevo peinado de Cristiano podría perfectamente estar junto a las implicancias económicas del Brexit. Esto sólo hace que los temas relevantes pasen a ser hashtags. El proceso inverso también se vive: los medios oficiales se dejan llevar por las corrientes de la red, y se precipitan a noticias menores o de fuentes dudosas; basta mencionar un artículo publicado el año pasado por el –hasta entonces- prestigioso periodista Seymour Hersh, que denunciaba cómo la versión oficial de la muerte de Bin Laden había sido realmente una orwelliana narración de Estados Unidos, y cuyas fuentes principales era anónimas. Esto no es admisible en el periodismo “serio”: su información debe ser una alternativa sólida a la incierta red.

Segundo, los medios deben ser objetivos. Se suele pensar que la información digital es la objetividad encarnada, cuando la verdad suele estar cargada de rabia. En su libro En el enjambre, el filósofo Byung-Chul Han llama a Internet el “medio del afecto” por la impulsividad de su producción de información. Y es aquí donde los medios deben representar una voz calmada. Videos de periodistas enardecidos en cámara representan una característica –una falla– propia de Internet, inaceptable en un medio. Infectar la información con opinión no permite que el público genere juicios críticos propios.

Tercero, los medios deben tener una postura. Esto no debe contradecirse con su objetividad, pues debe ser racional y profesional; en ningún caso debe ésta presentarse en sofismas. Esta idea se desarrolla muy bien  en Spotlight, donde una visión moral sirve como motor de la investigación sin interferirla. Y esta postura siempre debe proponerse formar un juicio crítico en el público; después de todo, la Revolución Francesa no habría sido posible sin los editoriales Ilustrados de los periódicos de la época.

En el fondo, los medios de comunicación deben ser la voz de la razón en el tumulto de alaridos de la calle. Y estos alaridos hoy suenan más fuerte que nunca. Pero mediante información de calidad, objetiva y con una línea editorial racional, los medios deberían poder imponerse por sobre la información suelta de Internet. Resulta casi irónico que los medios, tradicionalmente acusados de sensacionalismo, hoy sean los principales responsables de luchar contra éste. Pero lo deben hacer con las armas de Spotlight, no con las de Fox News.