Crónica | ¿Y usted que se tatuaría?

tatuaje

Por Magdalena de la Cerda

Colegio Barrie Montesori

¿Un beso en el poto? ¿Un tatuaje a los 75 años de tu grupo favorito? ¿Un pircing en la pelvis? Franco Vidal y Diego Santibañez saben de esto. El primero, tatuador hace más de un año y Diego, perforador hace más de 10.

Conversando con ellos, nos explicaron muchas cosas, desde “como se perfora” hasta de la poca fiscalización que existe hoy con respecto al tema, siendo que ha tenido una gran boom en los últimos 20 años.

Para empezar, les preguntamos cómo habían llegado a este rubro; ambos se miraron y rieron, dándonos a entender que habían llegado por amor, pues era lo que realmente les apasionaba. Franco nos contó, que había estudiado dos ingenierías pero que ninguna le había llenado tanto el corazón como esto de dejar plasmado eternamente frases o signos en la piel de quien se lo pidiese, pues desde pequeño que dibujaba y disfrutaba del arte, porque así lo categorizan ellos; ARTE. A su vez, Diego nos confesó que empezó perforando un pedazo de carne, para entender con precisión el manejo de las agujas. Eso sí, que ambos coincidieron en lo mismo, que no había sido grato el momento de comunicarles a sus respectivas familias el hecho de querer dedicarse a este singular rubro, principalmente por dos razones:

-En Chile, no existe ninguna universidad o instituto que imparta la carrera de tatuador o perforador. Por lo mismo, si se quiere especializar en el tema, hay que viajar fuera del país o sencillamente quedarse con lo básico y no tener ningún certificado que avale tu conocimiento.

-A pesar de que este tema ha tenido una evolución, sigue siendo “mal visto por la sociedad” ya que a la hora de querer ingresar al ámbito laboral, el mero hecho de tener tatuajes visibles o perforaciones es una gran impedimento, es mas, a Diego le pasó: “A mí no me aceptaron en el Homecenter por tener rastas, de hecho contrataron a otro sujeto que tenía mis mismas cualidades, pero no tenía rastas ni cosas excéntricas”.

Toda esta conversación, se dio a lugar en “Skin Art” su propia tienda de tatuajes y pircings, la cual cumple con todos los requisitos de higiene necesarios, ya que para nuestros entrevistados es de vital importancia el tema, porque “está en juego la integridad física y psicológicas de las personas”. Para ellos, el momento de hacer una intervención, es casi algo sagrado, dado a que también se pone en juego su reputación, debido a que este negocio funciona gracias a la recomendación.

Decidieron poner su propio local, porque ya estaban cansados y aburridos de trabajar en lugar poco profesionales, tales como la feria artesanal del paradero 14 de La Florida, en donde las medidas de higiene eran casi mínimas. Esta situación se da, porque para que el Seremi de Salud vaya a verificar estos lugares es necesaria una auto-denuncia, por lo que en el caso de no haber una, el Seremi ni se aparece.

Esto es lo que más criticaron Franco y Diego, pues para ellos esto es su trabajo y pasión, por lo que les molesta profundamente que no existan políticas reguladoras para algo que es cada vez más popular.

Opinión Personal

Su opinión me parece muy sensata, y en lo personal, me produce una controversia enorme. Pues al igual que ellos, opino que es un arte, es una de las pocas maneras de hacer que algo perdure infinito a través del tiempo.

Y si nos ponemos a soñar que se producen políticas reguladoras, universidades que impartan y entreguen el título y que deje de ser algo mal visto, para ser catalogado de algo único y especial, algo así como “tu sello personal”… ¿ Usted qué se tatuaría?.