Crónica | Un Referente Cultural a Través del Tiempo

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Por Yolanda Catalán

Colegio Alicante del Rosal

Camuflada entre universidades y viejas casonas de adobe, se encuentra la compañía Gran Circo Teatro, ubicada en el número 301 de la avenida República, una construcción pintada de fuertes colores y con una gran reja en sus afueras.  Este lugar vio el nacimiento de una obra de renombre, La Negra Ester. Hoy, a casi treinta años de su estreno, la agrupación lucha para seguir de pie y para mantener en posesión la casa que utilizan como sede principal.

Octubre de 1988, Independencia. Un grupo de cuarenta artistas —entre actores, músicos, maquillistas y maestros de otras disciplinas— se juntan en un pequeño galpón para conocer al director Andrés Pérez Araya, quién trabajó un largo período de tiempo en las compañías teatrales más prestigiosas de Europa, tales como el mismo Théâtre du Soleil en Francia.  Bajo el ala de su nuevo mentor, la agrupación sacó adelante su propia versión de la conocida obra de Roberto Parra, La Negra Ester, en una plaza en Puente Alto. Dicho estreno llegó junto con gran popularidad, lo que llevó a la formación de la compañía Gran Circo Teatro de Chile, la cual se ha caracterizado por la autogestión económica de sus montajes, la habilitación de espacios públicos para el teatro y su enfoque hacia la población chilena, poniendo en escena las problemáticas de la vida diaria de las clases marginales, el llamado “Teatro Popular”.

Durante los siguientes años, la compañía logró convertirse en un importante referente político y cultural. Estrenaron obras como “Época 70: Allende” (1990), “Noche de Reyes ” y “Ricardo II” (Shakespeare, 1992), “Madame de Sade” (Mishima, 1998), entre otras, lo que llevó a Gran Circo Teatro, junto con Andrés Pérez, a ser reconocida como uno de los entes creadores más trascendentes dentro de la cultura del país y de Latinoamérica, influencia que ha llevado a reconocer el 11 de Mayo, fecha de nacimiento de su director, como el Día Nacional del Teatro.

En el año 2008, la Ilustre Municipalidad de Santiago otorgó a Gran Circo Teatro una gran casona ubicada en la avenida República 301, lugar que —desde esa fecha— se ha utilizado para fines administrativos del grupo cultural.  Al acercarnos a la vieja casa, nos recibió un joven integrante de la compañía, quién amablemente nos contó parte de la historia de “Gran Circo Teatro” y sus problemas actuales. El municipio le exige a la agrupación la constante realización de talleres y obras, con los cuales podrán seguir en posesión de su sede principal. Otra de las problemáticas que nos fueron relatadas,  la falta de interés de la sociedad Chilena en el teatro y la noción colectiva de que el arte en Chile debe ser gratuito.

Dentro de los inconvenientes por la posesión de la casona, se encuentra una visita, en el año 2014, de la Seremi Metropolitana, quién fiscalizó arduamente la construcción y la documentación que acredita la ocupación de la propiedad.

Hoy, Gran Circo Teatro sigue produciendo diversos montajes, los cuales han sido representados en importantes escenarios Chilenos. La compañía, responsable del estreno ininterrumpido por más de 22 años de La Negra Ester y bajo la ardua dirección de la cónyuge de su director, Rosa Ramírez, se mantiene en pie con menos atención que durante sus primeros años, pero sin perder el reconocimiento que se le da por ser parte del patrimonio cultural del país.